El Pleno de ayer podría haber pasado casi inadvertido, pero como viene siendo tradición, la alcaldesa ha vuelto a sacar a pasear su ya “mala costumbre” de ser quien bajo esa aura de “Solo yo soy la que vale” ha dejado en el banquillo a su socio de gobierno y concejal de Hacienda.

El Sr. Vaquero nos ha presentado 11 ordenanzas fiscales a modificar en el pleno y que con su gran elocuencia ha dejado entrever que va cogiendo y tomando cartas en el asunto, pero como a la vigía del pleno no parece gustarle la labor encomendada para el partido de Ciudadanos, ha sido ella la que ha cogido la vara de mando y ha contestado a cualquiera de las preguntas que le hemos formulado.

Dicho sea de paso, a partir de ahora el IBI de URBANA, o más conocido como CONTRIBUCIÓN, se pagará en 2 recibos anuales, no en 3 como se venía haciendo estos 2 años atrás, esgrimiendo cuestiones técnicas. La ciudadanía queda pues relegada a un segundo lugar.

En otra de las ordenanzas, relacionada con los puestos de mercado ambulante, aquellos que vendan los martes pagarán más por su puesto en el mercado semanal que los que ejercen su actividad en el mercado de los sábados. Toda una declaración de intenciones “hay muchos más puestos el martes, por tanto. . . ¿Mayor recaudación?”. Lo más insólito de todo esto es que para ello esgrimen la GRAN excusa de que con esta medida pretenden revitalizar el mercado del Casco Antiguo. Quizá deberían mirar el estudio del PRICAP (Plan de Revitalización Integral del Casco Antiguo de Puçol) que tanto criticaron y dejar de establecer estas medidas electoralistas y recaudatorias, por cierto, ambas dos en manos de Ciudadanos.

En fin, un poco más de despotismo. Una crónica que anuncia una legislatura repleta de banalidades. Vengan al próximo pleno, es de vital importancia para nuestro municipio.