Hace casi un año de las pasadas elecciones municipales, donde la exigua cifra de 16 votos dio la victoria al PP de Puçol, que lejos de cerciorarse sobre el momento político en el que vivía se lanzó a la caza del voto seguro, a la par que innecesario, casi diría que, al intento de subyugar a sus oponentes políticos, ahora hechos socios. Una controvertida situación que lo ha llevado a lo que hoy tiene encima de la mesa, la consagración de haber pasado de controlador a controlado, de yugo a sometido.

Como en un tablero de ajedrez, donde blancas mueven ficha primero y en pocos movimientos se ven atrapadas en un jaque mate consecuencia de cometer errores forzados por querer correr a comerse al rey de las fichas negras. Una realidad aplastante, pero demoledora que no hace más que atar las expectativas de una legislatura que ha nacido para morir en breve, por que donde hubo un día un Partido Popular con una mirada puesta en la política ahora está continuamente pendiente de que su rey no caiga en un jaque mate por que no controla todas las piezas del tablero.

Pongámonos en situación, el PP con 6 concejales es la fuerza mayoritaria en un gobierno de 9 concejales, se le presupone el líder indiscutible, el rey de la partida y enfrente solo tiene al PSOE con 5 concejales, porque obvio es que no hay nadie más por el rango progresista de Puçol, pues aún con todo a favor de las piezas populares, la candidata y actual alcaldesa Popular decide entregarse en cuerpo y alma a su veterano y codicioso socio, PURP, una pieza clave, el alfil perfecto para esta partida, debió pensar la candidata popular, sin llegar a pensar que este solo se mueve en diagonal y tan lejos como quiera en el tablero. Primer error.

Pero no termina aquí su composición de juego, el peón le toca ser a Ciudadanos y en su fervorosa acción de defender a su fiel reina en el tablero, a quedado relegado a la más insignificante importancia en la partida, la pieza de menos valor, la que no cuenta más que para defender, o defenderse, está por ver por qué opción se decide. Segundo error.

Y como no, el caballo de infantería, el implacable VOX entra en juego insinuándose el verdadero “troya” para abatir a la izquierda y defender la fortaleza, una pieza que tiene el poder de saltar sobre las demás con una flexibilidad que la hace verdaderamente poderosa pero peligrosa si no la controlas. Tercer error.

Todo debería ser coser y cantar, un tablero perfecto para poner en marcha las políticas de la derecha ¿Cuáles? No lo sabemos aún, pero lejos de ser así, en tan solo ocho meses hemos visto como hace aguas, por grietas importantes, la estructura del actual gobierno. Me temo que el rey del tablero se va a pasar mucho mas tiempo vigilante ante sus propios que por sus oponentes, si nunca han visto un jaque al rey entre los propios, estén atentos, la partida acaba de empezar y no le queda mucho para llegar a su fin.

Grupo Municipal Socialista de Puçol.