La situación no va a mejor y a cuatro meses de las elecciones parece ser que todo vale, un voto debe ser tan crucial que la altura política de algunos se ha quedado en el metro veinte, o quizá incluso por debajo.

Se podría hacer una diagnosis aproximada de lo que está sucediendo a nivel municipal, pero sinceramente no nos atrevemos ni tan si quiera a pensarlo, pues hemos pasado a tal trifulca barriobajera que algunos se permiten empezar a obviar la importancia que arrojan temas como la violencia de género, pero eso no me corresponde a mí contarlo.

Cabe la posibilidad de que lo «mediático» que ofrece el pleno haga caer a más de uno o una en la gran fosa del victimismo popular, ofreciendo desde ya la renovación de votos para con los electores incluso justificando lo injustificable y, si es necesario, entorpecer las tareas de gobierno no con el fin de fiscalizar sino de llamar la atención. Craso error, al final quien pierde es Puçol, y no estamos para tonterías, ni para bailarles el agua electoralista a partidos que se debaten a ver quién es más popular o populista, depende de lo que les dé más votos.

Pero nosotros a la nuestra, no obviando a la oposición, para nada, sino a seguir trabajando pues a pesar de todo también tenemos delante un proceso electoral y, cómo no, trabajaremos en ello sin descanso, pero desde una perspectiva diferente, la de que gane la ciudadanía de Puçol.

¿Se acuerdan ustedes de las veces que nos han pedido que, como partido, los socialistas debemos hacer autocrítica? Pues bien, en repetidas ocasiones les hemos reiterado que nunca dejamos de hacerlo, nuestro mayor reto es el municipalismo y para ello se necesita hacer un constante ejercicio de autoevaluación, por la sencilla razón de que si nos equivocamos, rectificamos. Nuestro objetivo es mejorar la vida de nuestros ciudadanos y ciudadanas, no hacer las mil cábalas para gobernar a toda costa.

Así, que sirvan estas líneas para pedir a la oposición que dejen de darnos directrices sobre cómo gestionarnos como partido, que para ello ya tenemos nuestros propios mecanismos; más bien deberían empezar a ver por qué han decidido a estas alturas de la legislatura llegar a acuerdos tan antagónicos como irracionales. Insistimos ¿hay algún pacto preelectoral?

En cualquier caso, si así es, dejen de engañar al pueblo y asuman en la posición en la que han querido destacarse.

Una opinión del Grupo Municipal Socialista