Ya pintaba mal el acuerdo al que llegaron los que hoy forman el gobierno de Puçol, nació caduco, diría que herido de muerte, que va a sobrevivir gracias a la arrogancia y al ego de una alcaldesa que se sabe SOLA ante la gestión, que se ve inmersa en una guerra que, pronto se ha dado cuenta, no es la suya.

No vamos a creer que lo tiene fácil. Pero ella se enfundó ayer la chaqueta de “conmigo o nada, AVE CESAR”. Un PELIGROSO EQUILIBRIO fluctuó durante toda la tarde en el pleno de ayer. Un misterioso descontrol, que demuestra que la derecha manda a golpe de ideología, barata, a golpe de talonario reaccionario muy complicado de conjugar ante la sociedad en la que vivimos.

No tardó ni 15 minutos en llevar al traste su “nueva” forma de hacer las cosas su socio de Gobierno de VOX que, de una forma estridente y poco eficaz, sacó a relucir el antiguo mantra Popular del anticatalanismo, poniendo en un verdadero aprieto a la actual alcaldesa que, en pro de su esperada estabilidad anuló, rebatió, vilipendió y contradijo al concejal de extrema derecha sacando a pasear la vara de mando y cual Atila y los hunos… pisoteó toda iniciativa de una formación que la sustenta en el gobierno.

No debería despertar mayor curiosidad si no fuera por los dos espectadores de tamaño circo que atónitos y boquiabiertos se saben fuera de cualquier posibilidad de opinar en el seno de la corporación: Ciudadanos y PURP han sido relegados a la más enjundia soledad, relegados a levantar la mano y recibir ordenes del CESAR, por que así conviene e interesa.

Esta es la realidad de un pleno, que desbaratado por la torpeza de la ultraderecha y del inhóspito cierre de filas del Concejal de Ciudadanos y el representante de la formación PURP, hasta su segunda de a bordo es capaz de desmarcarse del insólito ataque a nuestra lengua.

Todo un prólogo de un libro que nos promete un circo por la derecha, la de antes, capaz de igualar la violencia de género a la intrafamiliar (toda una asquerosa declaración de intenciones). No perderemos el hilo, porque lo que está en juego es la gestión de nuestro pueblo.

En un mes. Volveremos a vernos.