Ya son tres años y medio lo que llevamos de legislatura, desde que en 2015 el  Partido Popular sufriera el mayor descalabro institucional que se le conoce, aquello supuso un antes y un después, podíamos retornar a las instituciones públicas la credibilidad que habían perdido, donde la honradez y la transparencia pasaban a ser los pilares de la gestión pública.

Esa era la realidad del momento, los partidos de izquierdas empezaban una andadura sin precedentes, donde el diálogo y el consenso irrumpían con fuerza, la ciudadanía había hablado.

Todo estaba envuelto en un aura de ilusión y renovación, la austeridad y el suicido económico tenían los días contados y en ese marco, creamos un programa conjunto donde primaba el interés general antes que el partidista, donde las siglas se unían en un objetivo común, las personas.

Solo teníamos que aguantar el envite desmesurado de una derecha estancada y fracturada, sin programa, sin liderazgo, sesgada por una situación interna complicada y con la corrupción pisándole los talones.

Pues bien, “Compromis per-Puçol” tenía otros planes que no auguraban un futuro esperanzador. Inmersos en la gestión, los del antiguo Bloc Nacionalista pretendían asaltar el poder resquebrajando todo aquello que se pactó, ya no importaban las inversiones o las personas, ya daba igual cualquier cosa que no fuese mantener el poder, por que el poder retroalimenta al ego, y contra eso poco se pude hacer.

Y con esas actitudes, llegamos a la mitad de la legislatura, donde los Socialistas de Puçol accedimos a la alcaldía, teniendo que negociar lo que ya estaba pactado. Nuestro socio de gobierno había decidido convertirse en nuestro enemigo, paralizando desde contratación proyectos y obras, alargando en el tiempo toda gestión posible, querían llegar a la Moción de censura. Y se les adelanto el Partido Popular.

Hoy, son PP y Compromís nuevos compañeros de viaje, un corto, pero difícil trayecto el del final de legislatura que esta siendo ejemplo de lo que no hay que hacer en política, DESTRUIR, ampararse en mentiras de todo tipo porque su pretensión es “convirtamos esto en un desastre, que ya vendremos nosotros para arreglarlo”.

A los socialistas nos quedan algunas dudas, ¿Es este el pacto pre-electoral de ambas dos derechas?, ¿Habrá retirado el señor Esteve la Denuncia interpuesta contra La anterior alcaldesa del PP?, ¿Qué opinan de esto sus fieles compañeros de Podemos?

En cualquier caso, los Socialistas vinimos para cambiar las cosas y nadie nos va a parar en el empeño de conseguir que nuestro pueblo al término de estos 4 años sea mucho mejor que el que nos encontramos.