No es habitual que desde estas líneas tengamos por costumbre hablar de ciertos temas que no tengan que ver con el pueblo de Puçol, es más, pensamos los  socialistas que este medio nos ha de servir siempre para poder trasladar a todos nuestros vecinos y vecinas cuáles son nuestras acciones, cuáles son nuestras líneas de trabajo y cómo las aplicamos; pero, dada la situación, debemos hacer un alto y prestar atención a algo que consideramos un atentado a nuestra democracia y nuestro estado de bienestar, a nuestra Comunitat y nuestro pueblo.

En estos días, por fin, hemos conocido lo que los socialistas venimos denunciando hace más de 10 años,el ex-presidente del PP de la Comunitat Valenciana ya no puede esconderse más; ahora ya sabemos que era el capo de una de las tramas más extensas de corrupción, robo, extorsión, malversación, engaño. Y encubierto por toda la estructura de su partido, el PP, que ha permitido que la democracia se prostituya hasta ese nivel. Pero, no obstante, para eso ya tenemos a la justicia, que actuará en consecuencia y pondrá a cada uno en su lugar.

Lo más pavoroso de todo esto es la gran cortina de humo en la que el PP de la Comunitat Valenciana y sus correligionarios han convertido su oposición, levantando las banderas del antivalencianismo, poniendo en un brete a “els bous al carrer”, maltrechando la evolución de nuestra escuela pública, erigiéndose como defensores de no sabemos muy bien qué, pero permitiendo que su partido en Madrid trate a los valencianos de la forma más miserable que saben, llegando a tal punto, que para Mariano Rajoy no somos nadie; y, lo peor de todo, nada.

Así pues, sirvan estas líneas como reconocimiento a la labor de todos los concejales y concejalas del PP de este y el resto de ayuntamientos; porque, aun no dudando de su honestidad, están sosteniendo unas siglas que ya no huelen a corrupción, sino que apestan a mafia y a fraude político. No estaría de más que se dejen de oposiciones absurdas, buscando fantasmas donde no los hay, y miren un poco para dentro de sus filas; y, si tienen remedio, que lo pongan, y si no, que le den cordura a su vocación de servicio público y denuncien públicamente que su partido político debe abandonar todas las instituciones; y así, entre todos, poder devolver la dignidad a la política.

Una opinión del Grupo Municipal Socialista de Puçol